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¿Cómo impactan la necesidad y el deseo en tu vida financiera?

Confundir la necesidad con el deseo puede acabar por generar problemas financieros. Por eso es importante saber identificar la diferencia entre los dos para tomar mejores decisiones con tu cartera.

Una pirámide como símbolo de la diferencia entre la necesidad y el deseo

“¡Lo necesito!” Tal vez ya hayas gritado esta frase al ver algo hermoso en un aparador, o quizás la hayas escuchado por ahí. Pero, ¿realmente lo necesitas? Esa confusión entre lo que es necesidad y lo que es deseo muchas veces acaba por perjudicar la cartera de quien la dice.

Y es que hacer compras por impulso o sea, adquirir productos sin planearlo puede dañar tu salud financiera. Y aún más: es un patrón de comportamiento que a la larga puede hacer la diferencia entre contar con un fondo de ahorros o no.

Para conseguir escapar de las trampas de las compras impulsivas, es importante conocer la diferencia entre necesidad y deseo.

¿Qué es la necesidad?

La definición económica de necesidad es ‘algo imprescindible para sobrevivir’. Eso incluye elementos básicos como el agua, comida y un lugar para vivir, por ejemplo.

En la jerarquía de necesidades de Maslow, propuesta por el psicólogo estadounidense Abraham H. Maslow, cada ser humano se esfuerza por satisfacer sus necesidades personales y profesionales. Es un esquema que presenta una división de importancia en la que las necesidades consideradas en la base deben ser satisfechas antes que las necesidades en la parte superior de la pirámide.

En esa pirámide existen las necesidades primarias (básicas) que son las fisiológicas como tomar agua y alimentarse, y las necesidades secundarias, que son sociales y de autorrealización.

Para tenerlo más claro:

  1. Necesidades fisiológicas: son aquellas que son vitales para la supervivencia y se relacionan con la biología del ser humano. Es la necesidad de mantenerse vivo, de respirar, comer, descansar, beber, dormir, etc.
  2. Necesidades de seguridad: están vinculadas a la necesidad de sentirse a salvo, sin peligros para la vida, en orden, y también para mantener un trabajo, por ejemplo.
  3. Necesidades sociales: es la necesidad de mantener relaciones humanas con armonía, o sentirse parte de un grupo, recibir cariño y afecto. 
  4. Necesidades de estima: se relaciona con el reconocimiento de nuestras capacidades por nosotros mismos y el reconocimiento de los otros. En general, es la necesidad de sentirse respetado por uno mismo y por los demás.   
  5. Necesidades de autorrealización: incluyen la realización, aprovechando todo el potencial propio, al hacer lo que te gusta y saber de lo que eres capaz de conseguir. Se relaciona con las necesidades de estima: la autonomía, la independencia y el autocontrol.

¿Qué es el deseo?

En el diccionario, el deseo es definido como la tendencia de la voluntad de buscar el conocimiento, la posesión o el disfrute de alguna cosa. También se le define como una carencia consciente o un fuerte anhelo de lograr un objetivo determinado. Se le equipara con querer y con la voluntad, la ambición y la codicia.

El deseo también es moldeado por la cultura, por el contexto en el que cada uno vive y por cuestiones individuales de personalidad. Es justamente este aspecto cultural lo que nos puede llevar a confundir el deseo con la necesidad.

¿Cuál es la diferencia entre deseo y necesidad?

En resumen, la necesidad es algo indispensable para nuestra supervivencia. El deseo es algo que puede ser prescindible, es decir, no lo necesitamos para vivir. Cuando se trata de dinero, hay que tener cuidado de no tratar los deseos como si fueran necesidades.

Por ejemplo, las personas necesitan agua para vivir. Pero esta necesidad puede convertirse en un deseo cuando existe la voluntad de consumir una botella de agua de la marca X, que cuesta mucho más cara. Lo mismo va para objetos más costosos, como un celular o un par de tenis, por ejemplo.

Por eso, antes de comprar algo, vale la pena que te hagas las siguientes preguntas:

  • ¿Lo necesito o lo quiero?
  • ¿Lo puedo pagar en efectivo?
  • ¿Es el momento adecuado para hacer esta compra?
  • ¿Esto afecta mi presupuesto?

Responder estas preguntas tal vez te ayude a entender cómo organizarte mejor y a priorizar tus gastos. 
Si es algo que realmente necesitas, pero no tienes la cantidad disponible en este momento, tal vez puedes pensar en un plan de financiamiento que te permita hacer la compra sin desequilibrar tu cartera.

Planeación financiera: ¿por dónde empezar?

Una de las principales ventajas de la planeación financiera es que te da el control sobre tu dinero. De esta forma puedes hacer frente a imprevistos y, en la medida de lo posible, ahorrar para alcanzar tus objetivos. Y es que una buena planeación puede ayudarte a tener más calidad de vida y menos dolores de cabeza.

Aquí te compartimos algunos consejos que te van a ser útiles a la hora de empezar a organizar tus finanzas:

  1. Organiza tus cuentas mensuales y pon tus gastos en papel (no hagas presupuestos en tu cabeza). Comienza por anotar las entradas fijas de dinero de un periodo determinado. Luego, planifica los gastos fijos de ese mismo periodo, como el supermercado, el pago de renta, auto o casa, así como el pago de servicios (luz, agua, gas) y planes de celular y/o internet. Con el registro de esta información, tendrás claros los gastos de tus necesidades básicas.
  2. Ajusta tu rutina de acuerdo a esa información. Es importante establecer límites para cada tipo de gasto. Separar los gastos por categoría es una buena manera de ver qué consume más tu dinero y entender qué se puede recortar al ahorrar. Si es posible, reserva un porcentaje de tu salario y otros ingresos para el ocio y, si puedes, establece una cantidad fija para ahorrar a final de mes (sin importar la cantidad).
  3. Cuida tu dinero: pon atención. Si buscas una tarjeta de crédito, opta por una que no tenga comisiones abusivas e incluso innecesarias. Si buscas una tarjeta de débito, opta por la cuenta que mejor se adapte a tus necesidades financieras.

Una buena organización financiera puede ser la clave para cubrir todas tus necesidades y cumplir tus deseos sin poner tu cartera en jaque.

Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas el control sobre sus vidas financieras. ¿Aún no conoces Nu? Obtén más información sobre nuestro servicio y nuestra tarjeta de crédito sin complicaciones, haz clic aquí.

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