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Restar complejidad de tu vida es el mejor regalo que te puedes dar: Samantha

Conoce la historia de Samantha quien tomó el control de sus finanzas para estudiar una carrera universitaria tras su cumpleaños número 40.

Samantha

Nu es una compañía que centra su atención en sus clientes. Para nosotros, brindar transparencia y eficacia a la gran familia morada es una tarea permanente, desde que nace nuestra misión hasta cuando diseñamos nuestros productos. Es por eso que nuestro servicio al cliente no solo está concebido para “atender”, sino para brindar un acompañamiento real a nuestros clientes en su lucha contra la complejidad y la burocracia.

De las miles de historias que escuchamos a diario, hay algunas que nos tocan y nos emocionan tremendamente porque nos dejan ver que no somos los únicos que quieren cambiar el futuro, y cuando formamos parte activa en esas revoluciones personales podemos confirmar que vamos por el camino correcto.

Este fue el caso de Samantha May, una ama de casa de Mérida, Yucatán que se decidió a cambiar su futuro y presente. A pesar de que Samantha siempre disfrutó de su familia y su casa, llegó su momento para navegar el mundo con mayor autonomía y concretar uno de los sueños que tuvo desde siempre: estudiar una carrera universitaria.

Además de tan admirable objetivo, Samy también quiso ganar independencia financiera y Nu fue su primera opción para hacerlo posible. Al ser también su primera vez con una Tarjeta de Crédito varias dudas la invadieron en distintas etapas, como es natural, y ha resultado un enorme placer acompañarla en cada paso de su nueva aventura.

Tomar el control de tus finanzas (por primera vez)

“Siempre supe que mi vida no iba a terminar cuando mis hijos crecieran. Por diversas circunstancias no tuve la oportunidad de ir a la universidad. Tomé la decisión de ser mamá súper joven y no me arrepiento, pero las ganas de convertirme en ingeniera ambiental siempre se mantuvieron presentes. De hecho, conforme más se iba agravando el impacto negativo del clima en la ecología de Yucatán, mis ganas crecieron más.

Pero al llegar el momento me sentí como una adolescente de nueva cuenta. No sabía por dónde empezar. De entrada, aunque mis ganas eran muchas, no contaba con la liquidez suficiente para la matrícula de la universidad que imparte la carrera. Ahí fue cuando me di cuenta de que mi vida financiera también se había quedado en pañales. Las finanzas siempre habían dependido totalmente de mi marido, y yo me había entregado a esa realidad”.

“No me avergüenzo de haber retomado el control de mi dinero a los cuarenta, siempre he creído que ‘nunca es tarde’, y más con las cuestiones financieras. Lo que sí es un hecho, es que de pronto te tienes que lanzar a la acción y no hay tiempo de ensayos, entonces comienzas a aprender sobre la marcha. Así me tocó a mi, pero lo bueno de mi experiencia es que siempre estuvo conmigo alguien que me mostraba el camino”.

Acompañamiento veinticuatro-siete

“’Línea de crédito’, ‘tarjeta virtual’, ‘tasa de interés’, números y más números… debo de confesar que escuchar esto puede resultar confuso cuando nunca estuviste relacionada con estos términos. 

La primera vez que mi cabeza explotó fue de noche, el día que llegó mi moradita, y realmente me sentí frustrada. Con un poco de zozobra llamé a la línea de atención a clientes Nu a las once de la noche. ¡Aceptémoslo! Aunque ya había escuchado acerca de su atención a cualquier hora me seguía pareciendo increíble que alguien me fuera a contestar tan tarde. Pero entonces escuché la dulce voz de Gaby”. 

“En verdad que nadie nunca había puesto tanta dedicación en explicarme algo, esa primera noche mis dudas acerca del manejo más básico de la tarjeta Nu quedaron resueltas. Además de irme a la cama con tranquilidad, por haber comprendido el “tamaño de herramienta” que tenía en mi poder, mi objetivo se comenzaba a materializar, mi pago para la inscripción a la universidad había sido realizado (de la mano de Gaby)”.

Nueva vida después de los 40’s

“Estoy convencida de que la mejor decisión que pude tomar para esta nueva etapa de mi vida fue la de haber decidido cambiar mi futuro sin tener miedo al ‘qué dirán’. Hoy siento que he sido transparente con mis deseos de convertirme en lo que siempre he soñado, pero ahora con doble mérito porque también soy una madre y esposa orgullosa”. 

“La universidad va excelente, y me encanta compartir con gente más joven, siento que me aportan mucho, de la misma forma que yo lo hago con todos mis compañeros. Mi vida financiera es mucho mejor de lo que esperaba, ahora tengo autonomía, y no me siento sola. Sé que en cualquier momento, si me atoro con algo, basta con hacer una llamada o abrir mi app Nu. Esa certeza no se paga con nada. A los cuarenta años ya no necesitas de dramas innecesarios, restar complejidad de tu vida es el mejor regalo que te puedes dar”.

Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas control sobre sus vidas financieras. ¿Aún no conoces Nu? Obtén más información sobre nuestro servicio y nuestra tarjeta de crédito sin complicaciones, da clic aquí.

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