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Y tú, ¿qué haces para cambiar tu futuro?

Conoce 5 pequeñas revoluciones para empezar a transformar tu vida y tu salud financiera.

En Nu tenemos una causa clara, porque sabemos que todas las personas tienen el poder de cambiar su futuro. Esa capacidad enorme de no conformarte y vencer esas pequeñas batallas del día a día, son lo que hace que los días por venir se vean de un mejor color.

Cuando Nu nació lo hizo como un movimiento, uno que inició con unos locos que buscaban hacer lo imposible para construir un futuro donde la gente tuviera de nuevo el control de su dinero. Porque recuperar el control de tu vida financiera es un paso fundamental cuando se habla del futuro.

Por eso es necesario tomar acción e identificar cuáles son esas revoluciones tan significativas que podrían ayudarte a lograr un cambio sustancial en tu vida. Porque no solo se trata de pensar en los ahorros o en la jubilación, se trata de alimentar a diario una actitud que nos hace desafiar todas las luchas cotidianas. Así que la pregunta es: ¿qué puedes hacer hoy para cambiar tu futuro?

Te dejamos cinco puntos para comenzar a hacerlo ¡desde ya!

Empieza hoy

Cambiar tu futuro es muy simple, entre más rápido tomes acción, más rápido podrás comenzar a ver cambios importantes en tu cartera, y consecuentemente en tu vida. En México tendemos a procrastinar muchas de las acciones que tienen un impacto importante en nuestra economía, y no necesariamente solo nos referimos al pago de deudas o de impuestos. La organización de las finanzas, por ejemplo, es una necesidad que habitualmente se deja de lado y que es muy propensa a causar profundos estragos en nuestro futuro.

Nikant Vohra, ingeniero de software en Facebook, ha citado algunos motivos importantes que nos llevan al círculo vicioso de la procrastinación:

  1. “Es muy común subestimar nuestras propias habilidades para completar una tarea o trabajo en su momento, por lo que se suele evitar confrontar la decepción”.
  2. “Estamos demasiado ocupados, demasiado distraídos y demasiado cansados… Algunas veces esto tiene sentido, pero la mayoría de las veces es solo un escudo para protegerse de hacer el trabajo de verdad”.
  3. “Nos decimos a nosotros mismos que ‘un día’ estaremos listos para hacer un cambio, o para arriesgarnos; que ‘un día’ llegará el momento cuando tengamos más confianza o que nuestras circunstancias serán más fáciles. Sin embargo, ese día nunca suele llegar”.

Recuerda que ninguna batalla es pequeña y que basta dar un paso a la vez. Todas las revoluciones personales cuentan, pero lo que verdaderamente resulta esencial es dar el paso y no quedarse inmóvil en el intento.

Define tus metas personales

El último año ha dejado muchos aprendizajes, pero uno de los más importantes ha sido que las metas u objetivos pueden cambiar de un momento a otro, sin previo aviso. En efecto, aunque muchas veces es difícil saber con exactitud qué es lo que quieres o podrás hacer con tu futuro, es importante tener un bosquejo mental o por lo menos una dirección.

Comenzar a cambiar tu futuro puede iniciar con una visualización sobre los aspectos que quieres para tu vida. Enfocarse en mejoras generales como el buscar tener mayor libertad, bienestar, independencia financiera o hasta cambiar tu estilo de vida, te ayudará a poner manos a la obra, aunque no sepas cuál es la ruta exacta para conseguirlo. Tener objetivos claros y mantenerlos vigentes con algún recordatorio es una buena táctica, no menosprecies esa fotografía de la casa de tus sueños o aquel video que te hizo soñar con una vida junto al mar.

Invierte en tu educación financiera

Cuando se habla de invertir no siempre se trata de una referencia hacia el dinero, sino también al tiempo. Invertir tiempo en una planeación financiera bien cimentada es definitivamente el comienzo de mucho, y esto se basa en la posibilidad de saber con qué se cuenta y con qué no. La educación financiera está íntimamente relacionada con las decisiones de vida basadas en dinero, mismas que no solo afectan a nivel personal, sino familiar y hasta social.

La forma en la que se consumen hoy los bienes y servicios han cambiado, y de cierta forma se ha vuelto más complejo saber en dónde poner nuestro dinero. Es aquí cuando la educación financiera toma un lugar importante, y nos permite no solo enfocarnos en cómo ganar dinero, sino en cómo hacerlo crecer y rendir mejor.

Piensa a largo plazo

Desarrollar la habilidad de pensar en décadas en lugar de días es un trabajo que requiere dedicación, pero es una labor que podría retribuir mucho. Cuando necesitas cambiar tu futuro, es necesario aprender a vincular tus proyecciones con el presente de una manera estructurada y no impulsiva. Esto podría llevarte a tomar decisiones más sabias y sólidas.

“Pensar a largo plazo hace que las personas tomen decisiones más estratégicas al potenciar el autocontrol y evitar las tentaciones”

Esta conclusión fue arrojada de un estudio llevado a cabo por las universidades de Stanford y Pennsylvania en EUA, tras someter a pruebas de autocontrol a más de cien voluntarios.

Los resultados mostraron que renunciar a una recompensa inmediata, sustituyéndola por otra mucho mejor, pero a largo plazo, no requiere una fuerza extrahumana de voluntad si no, de una formulación adecuada sobre las opciones que hay en el momento.

Tenemos una tendencia natural a valorar más los beneficios inmediatos. Así, cuando nos apetece mucho comprar algo nos centramos en el placer que nos proporciona la acción y excluimos los costes a largo plazo”, mencionó Samuel McClure a la agencia de información científica Sinc, uno de los autores del trabajo e investigador en la Universidad de Standford.

Así, pensar en el ahorro, las inversiones o el retiro, desde este ángulo, cambia la historia.

Persigue la “libertad financiera”

La libertad financiera es mucho más que solo tener el dinero suficiente para hacer lo que nos venga en gana sin tener que dedicar tu tiempo y esfuerzo a ello. Ser libre financieramente implica hacer una reestructuración del modo en cómo te relaciones con las finanzas, renovar por completo tus hábitos monetarios, apoyarte en productos financieros adecuados y tener una estrategia clara.

Este concepto, que más bien parece un sueño dorado, es una posibilidad de vida que puedes incorporar a tus planes a futuro como la meta mayor. Lograr la libertad financiera no implica alguna metodología particular para alcanzarla, pero es un objetivo lo suficientemente poderoso que podría llevarte a buscar las herramientas mejor diseñadas para comenzar a perseguirla, y paralelamente ir saneando tu vida financiera en tiempo real.

Como dijo Mary Pickford: “El pasado no puede ser cambiado. El futuro aún está en tu poder”.

Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas control sobre sus vidas financieras. ¿Aún no conoces Nu? Obtén más información sobre nuestro servicio y nuestra tarjeta de crédito sin complicaciones, da clic aquí.

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  • Yolanda Herrera Gil
    24 de agosto de 2021, 4:34 pm
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  • Yolanda Herrera Gil
    24 de agosto de 2021, 4:33 pm
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