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¿Qué es la inflación y cómo hacerle frente?

La inflación no está en nuestras manos, pero podemos recurrir a estrategias de planificación financiera para sortearla.

Una persona montada sobre un billete a modo de tabla de surf representa cómo hacer frente a la inflación

Los últimos meses hemos escuchado (y vivido) que la inflación en gran parte del mundo se encuentra en niveles históricos elevados.

México no es la excepción. La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que en junio, el indicador se ubicó en 7.99%, su nivel más alto desde el alcanzado en enero del 2001, cuando se ubicó en 8.11%.

Además de ser uno de los más altos en 20 años, este índice también se encuentra alejado del objetivo que el Banco de México propuso para la inflación pronosticada para el 2022, que es de 3% +/- 1%. De hecho los números reales, llevan 16 meses arriba de esa meta. Pero más allá de las cifras, ¿qué significado tiene esto para tus finanzas personales?, ¿cómo impacta en tu día a día?, ¿qué hacer para cuidar tu cartera?

¿Qué es la inflación?

Una manera sencilla de definir el concepto de inflación es como el incremento generalizado y sostenido en el precio de los bienes y servicios que hay en el mercado. Esto quiere decir, que la inflación mide cuánto se ha incrementado y mantenido el costo de los artículos y servicios que una persona compra cotidianamente.   

Al ser un fenómeno del sistema económico, la inflación no es buena ni mala. Sin embargo, que se encuentre fuera de un rango “saludable” para la economía personal, se puede convertir en un problema. Los bancos centrales son los encargados de definir que la inflación se encuentra en un nivel que pueda ser calificado como “positivo”. Es por eso que el Banco de México tiene una tasa objetivo de 3% +/- 1% para nuestro país. 

¿Cómo se mide la inflación?

Si los precios de los productos que compramos y los servicios que utilizamos suben, lo más lógico es que en esa misma medida gastemos más. Cuando la inflación se eleva la consecuencia inmediata es que el dinero que administrábamos antes ya no alcance para comprar lo mismo. Nuestra capacidad de gasto se reduce.

Lo que sabemos es que cuando hay inflación en una economía, distribuir nuestros ingresos, planear un viaje, pagar deudas, se vuelve una tarea más elaborada ya que la estrategia para alcanzar las metas económicas se tiene que modificar.

Para saber a qué ritmo aumentan los precios y de alguna forma, medir la inflación, se creó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Este índice es un número que refleja cómo han variado los precios de un conjunto de bienes y servicios que consumen las familias en México.

El INEGI hace una encuesta de ingreso y gasto de las familias a nivel nacional para saber qué es lo que consume la gente y recopila precios de esos bienes y servicios a lo largo del país. La información obtenida se compara quincenal, mensual y anualmente para determinar la variación de los precios.

Para medir la inflación, el INEGI da seguimiento a 235 000 precios en 46 ciudades del país. Para procesar esta información se toma en cuenta cuánto se gasta y en qué para saber qué rubro es de mayor importancia para los hogares en México.

¿Qué efectos tiene la inflación en tus finanzas personales?

De acuerdo con un estudio sobre la inflación en territorio nacional, el impacto de este fenómeno es mayor para hogares con bajos ingresos. Esto se debe a la forma en la que están compuestas las canastas de consumo.

Dependiendo del nivel de ingresos, los hogares distribuyen sus recursos de manera diferente: mientras que un hogar con ingresos bajos debe destinar 50% de su gasto al rubro de alimentos, bebidas y tabaco, la proporción que un hogar con ingresos medios le dedica a este rubro es de 43%, y para un hogar con mayores ingresos es de solo 28%.

Como la inflación actual es más pronunciada en bienes alimenticios y agropecuarios, estos incrementos afectan más a quienes asignan una mayor proporción del gasto a esos productos, es decir, los hogares con menos recursos.

En junio de 2022, los 5 rubros del gasto con mayor aumento de precios fueron productos alimenticios, entre ellos:

  • Tubérculos (49.30%) 
  • Aceites y grasas (32.18%) 
  • Huevo (23.96%) 
  • Frutas (20.52%)
  • Cereales (15.07%)

En pocas palabras, lo que estos números significan es que cuando la inflación está por los cielos puedes hacer menos con tu sueldo.

¿Cómo hacer frente a la inflación?

La realidad es que todos los seres humanos necesitamos gastar dinero. El sistema económico en el que vivimos no se mueve si eso no ocurre.

Es cierto que no tenemos el control de la forma en la que suben los precios. Si bien no podemos dejar de comprar, sí podemos organizar nuestros gastos de manera más responsable. También podemos aprovechar para replantearnos nuestras prioridades financieras:

  1. Planifica tu gasto. Hacer las compras de manera organizada y con planificación, te va a permitir buscar en qué lugares puedes encontrar las mejores ofertas. Si planeas de manera estratégica los gastos semana a semana, quincena a quincena y mes con mes, te puedes adelantar a saber cuánto dinero tendrás para destinarlo al ahorro y al pago de deudas, entre otros. ¿No sabes por dónde empezar? Aquí te damos algunos consejos básicos para saber si te conviene más planificar el gasto semanal o mensual.
  2. No te endeudes de más. Recuerda que una tarjeta de crédito no es dinero extra sino un ingreso futuro del cual dispones en el presente. Si necesitas hacer compras mayores, apóyate de algún plan de financiamiento que te permita salir a flote.
  3. Si tienes deudas, contempla pagarlas dentro de tu presupuesto. Si ya se te han ido de las manos, aquí te decimos cómo renegociarlas para evitar el efecto bola de nieve.
  4. Trata de ahorrar el dinero de manera inteligente. Ahorrar no es lo mismo que invertir y eso es algo que debemos de entender. El dinero que vamos a destinar para ahorrar puede tener muchas finalidades, y una de ellas puede ser invertir, pero no al revés. Esto se debe a que la inversión va a requerir de tiempo y paciencia para ser redituable. Por ende, es dinero que no vamos a tener disponible. 

Recuerda también que en el caso de las economías compartidas, como la que tiene lugar dentro de una familia, la responsabilidad es de todos. Pequeños cambios de hábitos y nuevas conductas pueden tener un efecto positivo en la cartera familiar. 

Una crisis o recesión económica podría funcionar como el vehículo ideal para reconsiderar aspectos cotidianos que pueden significar la diferencia entre tener salud financiera o vivir una situación aguda; tal vez podría ser el mejor momento para dejar de fumar, considerar un presupuesto cerrado para el juego o montar un negocio familiar.

Te dejamos algunas entradas del #BlogNu que pueden ayudarte con estos ejercicios:

Si bien la inflación no está en nuestras manos, podemos recurrir a estrategias de planificación financiera para sortearla. Conocer un poco más cómo funciona y las consecuencias que puede tener en nuestra cartera, puede ayudarnos a tener más claros nuestros objetivos financieros y a sortear los tiempos de complejidad financiera.

Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas control sobre sus vidas financieras. ¿Aún no conoces Nu? Obtén más información sobre nuestro servicio y nuestra tarjeta de crédito sin complicaciones, da clic aquí.

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