¿Cada enero te propones poner orden en tus finanzas y a los pocos días se te olvida? Es normal: los buenos propósitos no fallan por falta de intención, sino por falta de un plan claro. La buena noticia es que sí puedes convertir ese impulso en resultados con estrategias financieras simples: definir metas realistas, elegir acciones concretas y sostenerlas con hábitos pequeños pero constantes.
En esta guía encontrarás 6 tácticas prácticas (presupuesto, ahorro, deudas y control de comisiones) para pasar de querer a hacer, sin caer en metas imposibles.
¿Qué son estrategias financieras?
Las estrategias financieras son decisiones y hábitos que usas para administrar tu dinero con un objetivo (por ejemplo: salir de deudas, ahorrar, crear un fondo de emergencia o invertir). Una buena estrategia debe ser: medible, realista y sostenible en tu rutina.
Las 4 categorías más comunes:
- Control: presupuesto y seguimiento de gastos.
- Protección: fondo de emergencia y seguros básicos.
- Crecimiento: ahorro e inversión según tu perfil.
- Optimización: reducción de intereses y comisiones.
De sueños guajiros a tácticas financieras
Ya sea viajar, estudiar en el extranjero, tener hijos, renovar la casa o salir de números rojos, muchos de los planes para el nuevo año implican algún tipo de planificación financiera. El problema es que, cuando se trata de delinear esos planes, muchos de los consejos que existen para establecerlos parecen estar muy lejos de la realidad.
Esta es una gran razón por la que los catalogamos como absurdos y optamos por hacerlos a un lado:
“Ahorra la mitad de tu sueldo”; “Deja de hacer gastos superfluos”; “Invierte en la bolsa de valores”; “Consigue otro trabajo”; “Recorta el gasto familiar”…
¿Cómo es posible que estos consejos encajen en la realidad de las personas?
Entonces, es posible que para poder traducir tus ‘sueños guajiros’ a tácticas financieras reales tengas que adoptar prácticas o hábitos que puedas llevar a cabo dentro de tu realidad cotidiana.
Te dejamos 6 puntos que pueden ayudarte con esta tarea.
1. No recortes todos los gastos de ocio
No, no leíste mal. El primer objetivo para tu salud financiera de este nuevo año es precisamente este: no recortes todos los gastos relacionados con lo que te trae felicidad.
Gastar en ocio, pasatiempos o artículos que te traen alegría es una parte importante de la rutina. Ya sea disfrutar de nuevas plataformas de streaming, darse ese gustito en Amazon o simplemente un chocolate que no estaba en la lista de compras del supermercado.
Privarse de estas actividades puede dificultar aún más la creación de una rutina sostenible con tu dinero. Sin embargo, esto no significa gastar más allá de su presupuesto, al contrario. Una de las claves para organizarse mejor es precisamente crear un plan que considere el gasto en ocio y hacer ajustes.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Define un presupuesto de ocio mensual (aunque sea pequeño).
- Elige 1–2 gastos de ocio que realmente disfrutas y recorta el resto.
- Revisa cada 2 semanas si te estás saliendo y ajusta sin culpas.
Un error común es eliminar todo el ocio de tu presupuesto y, entonces, terminar abandonando el plan a los pocos días porque no es sostenible. Por ejemplo, si puedes, aparta $100–$300 a la semana para ocio y evita que se convierta en gasto impulsivo.
2. Pierde el miedo a hacer preguntas
Es un hecho, hablar de dinero es un tema difícil para la mayoría de las personas. Pero hablar de dinero con quienes parecen entender mejor del tema, puede ser bastante intimidante.
Por lo tanto, un buen objetivo es perder el miedo a cuestionar a quien sea. Desde el director de tu banco tradicional hasta el encargado de cualquier servicio financiero. Haz preguntas sobre los más mínimos detalles y no aceptes firmar un contrato sin la total claridad de la información descrita en el documento.
No importa parecer un bobo, no nacemos sabiéndolo todo y cuando se trata de nuestro dinero tenemos que dejar las cosas claras. Recuerda: nadie está obligado a comprender todos los términos que se utilizan en el mercado financiero, ni está obligado a tomar ningún servicio sin ser consciente de lo que está en juego.
Es por eso que en Nu decidimos hacer un contrato sencillo, transparente y sin letras chiquitas.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Antes de contratar, anota 5 preguntas: costo total, comisiones, intereses, penalizaciones y cancelación.
- Pide que te lo expliquen y guarda evidencia (correo/chat).
- No firmes si algo no queda claro.
3. Crea una rutina para ahorrar
Uno de los objetivos más comunes al iniciar el año es pensar en destinar proporciones grandes de nuestros ingresos al ahorro. El problema con objetivos como este es que son demasiado absolutistas y, por tanto, es difícil dar el primer paso. Una buena estrategia es dividir ese gran objetivo en algo más tangible, como crear una rutina de ahorro razonable.
Cada semana, o cada mes, ahorra una cierta cantidad, por ejemplo. Puedes elegir comenzar el día de tu pago, separando una cantidad o usar un método como el ‘Reto de las 52 semanas‘ para comenzar a ahorrar progresivamente.
Lo importante es no dejar este plan en el campo de los sueños y crear una rutina práctica, incluso si comienzas con tan solo 100 pesos.
Importante: ahorrar dinero puede ser muy difícil, sobre todo porque, para una gran parte de los mexicanos, los ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes. Entonces, cuando establezcas metas, piensa en dar el siguiente paso en tu organización financiera.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Define una cantidad mínima (sostenible) para empezar.
- Ahorra el día que recibes tu ingreso.
- Sube la cantidad cuando tengas estabilidad (por ejemplo, cada 4 semanas).
Un buen ejemplo es empezar con $100 por semana. Al año podrías juntar $5,200. Evita el error común de intentar ahorrar “la mitad del sueldo” y rendirte a los pocos meses.
4. Renegociar las deudas
Otro propósito bastante recurrente es el prometerse a uno mismo salir de deudas.
Una forma de dar el primer paso es fijarse como meta la renegociación de las deudas existentes. Así, detienes (o disminuyes) el interés que estás pagando y obtienes, la mayoría de las veces, una porción que se adapta mejor a tu rutina.
La renegociación de la deuda puede ser tu primer objetivo financiero del año, ya que también funcionaría como base para establecer presupuestos y compromisos.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Haz una lista de deudas con: saldo, tasa, pago mínimo y fecha.
- Prioriza la deuda con mayor costo (interés/comisiones).
- Pregunta por la reestructura, tasa, plazo y costo total antes de aceptar.
5. El rey de las tácticas financieras: elabora un presupuesto
Suena complicado, pero establecer un presupuesto para el hogar o para cualquiera de tus proyectos es bastante simple y se puede hacer sin herramientas complejas.
Lo más importante es clarificar los gastos. El método más sencillo es hacer una lista simple con todos tus compromisos económicos, pero eso sí, siempre priorizando para saber qué es necesidad primaria y qué no.
Comenzar por ubicar con precisión el monto de la renta mensual de tu vivienda y los gastos básicos, es un buen comienzo. Después deberán seguir tus gastos esenciales y finalizar con los adicionales, de los que generalmente se pueda prescindir.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Haz una lista de gastos fijos, variables y tus gastos hormiga o vampiro.
- Define topes por categoría (renta, comida, transporte, ocio).
- Revisa cada semana 10 minutos y ajusta.
Tip a tomar en cuenta: si reduces $50 al día en fugas, son $1,500 al mes. No caigas en el rey de los errores financieros: hacer el presupuesto una vez y no revisarlo.
6. No dejes que el dinero se estanque, ni que sea víctima de comisiones abusivas
Las cuentas corrientes no son el mejor lugar para dejar tu dinero; después de todo, por lo general, no hay ningún tipo de ingresos ni beneficios en ellas.
Por otra parte, este y otros tipos de cuentas están sujetos a tasas y tarifas de mantenimiento, lo que puede absorber una parte considerable de tus ingresos o ahorros. Una buena táctica para el nuevo año puede ser revisar los costos ocultos que afectan tu presupuesto y recortar los servicios que no tienen sentido.
Si realizar una inversión a plazos fijos no es lo tuyo, ya que la disponibilidad de tu capital es prioridad, puedes encontrar nuevas formas de mantener tu dinero lejos de esas cuentas de tarifas abusivas. Solo es cuestión de revisar tu contrato y/o estados de cuentas para detectar las fugas.
Cómo aplicarlo en 3 pasos:
- Revisa estados de cuenta y contrato (comisiones, mantenimiento, penalizaciones).
- Identifica cargos que no usas (membresías/servicios).
- Cancela lo innecesario y considera opciones con mejores condiciones.
Aquí el error común es normalizar comisiones pequeñas que se acumulan.
Otras estrategias financieras clave (para cualquier momento del año)
Aunque empezar el año suele motivarnos para hacer borrón y cuenta nueva con el dinero, estas estrategias funcionan igual de bien en cualquier mes. Te ayudan a construir estabilidad, reducir riesgos y tomar decisiones con más información y sin depender por completo de tu fuerza de voluntad.
Úsalas como una base: primero protege tu flujo (imprevistos y deudas costosas) y después enfócate en crecer (inversión) de forma ordenada y realista.
- Crea un fondo de emergencia: idealmente, construye un fondo para imprevistos (por ejemplo, 1–3 meses de gastos). Empieza pequeño y hazlo automático.
- Prioriza “deuda cara” antes que invertir: si estás pagando intereses altos, normalmente conviene atacar esa deuda primero antes de buscar rendimiento.
- Empieza con inversión solo si ya tienes base: cuando ya hay presupuesto + ahorro constante + deudas bajo control, define objetivo, plazo y tolerancia al riesgo antes de invertir.
Preguntas frecuentes sobre estrategias financieras para iniciar el año
¿Cuál es la mejor estrategia financiera si estoy endeudado?
Prioriza deudas con mayor costo, renegocia condiciones y evita adquirir nuevas deudas mientras estabilizas tu presupuesto.
Además, conviértelo en un plan de 30 días: haz una lista de todas tus deudas, identifica cuál te cuesta más por intereses/comisiones y enfoca cualquier “extra” en esa primero. Si tu presupuesto está muy apretado, busca liberar flujo reduciendo gastos temporales y preguntando por alternativas como reestructura o cambios de plan, pero compara siempre el costo total antes de aceptar.
¿Cuánto debería ahorrar al mes?
Lo que sea sostenible. Empezar con poco y ser constante suele funcionar mejor que metas imposibles. Un buen punto de partida es elegir una cantidad fija que no te desbalancee (por ejemplo, un monto semanal) y subirla gradualmente cuando ya la cumplas sin estrés.
Si tus ingresos varían, ahorra con una regla simple: “mínimo asegurado” (una cantidad base) y “bono variable” (un porcentaje cuando te vaya mejor). Lo importante es que el ahorro tenga un propósito claro (emergencias, meta de corto plazo, etc.) para que no se sienta como un sacrificio sin sentido.
¿Qué va primero: ahorrar o pagar deudas?
Depende del costo de la deuda. Si es cara, suele ir primero. Aun así, intenta mantener un ahorro mínimo. En la práctica, muchas personas combinan ambos: pagan lo mínimo de todas las deudas y concentran el extra en la deuda más costosa, mientras guardan un “colchón” pequeño para no volver a endeudarse con imprevistos.
Ese ahorro mínimo puede ser modesto, pero útil (por ejemplo, para una reparación o un gasto médico menor). Cuando la deuda cara baje, puedes acelerar el ahorro y construir un fondo más sólido.
Más allá de las tácticas financieras: tus aliados para comenzar el año con salud financiera
Sí, los propósitos de año nuevo se pintan como ese ideal al que aspiramos al comenzar un nuevo ciclo. Pero para llevarlos a cabo con éxito, necesitamos dos aliados que dependen enteramente de nosotros. Se trata de la paciencia y la persistencia.
Y es que muchas veces nos quedamos a mitad de camino porque tropezamos una vez y nos desanimamos. Sé paciente contigo, recuerda que aprendemos a base de ensayo y error y las tácticas financieras no son la excepción.
No te rindas. La persistencia es tu aliado para poder cumplir no solo con tus propósitos monetarios, sino con todo lo que te propongas.
En Nu México queremos que nuestros clientes y lectores tengan la información necesaria para tomar decisiones mejor informadas con su dinero y así ayudarles a recuperar el control de su vida financiera. Este contenido se ofrece de forma educativa e informativa para ayudarlos a lograr ese fin. Si deseas conocer más detalles sobre los productos y servicios que ofrece Nu México Financiera S.A. de C.V., SFP visita nuestro sitio web oficial https://nu.com.mx/



