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¿No es el dinero una cosa de mujeres?

Los estudios indican que las mujeres todavía tienen poca confianza en el manejo de sus finanzas. ¿Por qué sucede esto y cómo puede cambiar?

“Nueve de cada diez mujeres serán las únicas responsables de sus finanzas en algún momento de sus vidas, aunque las investigaciones aún muestran una sorprendente falta de confianza a la hora de gestionar su dinero.”

Esta preocupante afirmación es señalada dentro de la investigación de Elizabeth Harris para Forbes. Harris indaga en el por qué de tantas mujeres que entregan el control financiero a sus parejas. Esta falta de confianza sobre el control de las finanzas personales se encuentra extendida entre mujeres de todos los rangos de edad, niveles educativos y clases sociales.

Según un informe publicado por The Global Financial Literacy Excellence Center, la población femenina tiende a estar menos informada sobre finanzas personales. Esta característica hace de las mujeres un blanco fácil para la pobreza y la inestabilidad, ya que cada vez son más las decisiones a futuro que dependen de estos conocimientos.

Hoy en día las resoluciones financieras bien elaboradas se han vuelto más relevantes que nunca, y para las mujeres, tomar el control de su dinero será un reto trascendental, que sin duda, transformará para bien su futuro inmediato.

Pero para entender un poco más esta problemática hay que ver un poco hacia atrás.

Una historia controlada por hombres

Hoy en día es común encontrar mujeres activas en todos los ámbitos de la vida laboral, algo impensable en el pasado. Por ejemplo: el artículo 1.263 del código civil de finales del siglo XIX, ubicaba una situación jurídica muy desfavorable para la mujer casada, misma que tenía la necesidad de una ‘autorización marital escrita’ para celebrar un contrato de trabajo.

Como en tantos otros casos, cambiar la ley no significa cambiar la cultura.

Para Laís Nicolodi, maestra en psicología del comportamiento de la Universidad de São Paulo (USP), este registro es un punto central a la hora de entender por qué tantas mujeres (incluso aquellas que ganan su propio dinero) entregan la responsabilidad económica a manos de sus parejas.

“Nuestro modelo de sociedad siempre ha tenido al hombre como jefe. Y es el jefe quien está autorizado para administrar las finanzas ”, dice.

“Cuando la mujer ingresó al mercado laboral, comenzó a emprender un viaje triple: trabajo, tareas del hogar y cuidado de los niños”.

“En otras palabras, tienes una mujer que ya tiene exceso de trabajo y, además, creció aprendiendo que la persona que se ocupa del dinero es un hombre. Le resulta más natural dejar las decisiones económicas en manos de su marido, hasta el punto de entregarle su sueldo ”, explica.

La carga histórica es uno de los factores que refuerza la idea de que el dinero no es cosa de mujeres.

El papel de la educación y los modelos a seguir

La ausencia de referencias femeninas, según Laís, también alimenta este problema. “Los hombres son ministros de economía, analistas financieros, gerentes en puestos que involucran dinero. Más mujeres están ocupando estos espacios, pero siguen siendo una minoría ”.

“Y esta falta de referencias proviene de la educación”, dice la psicóloga.

“Hay investigaciones que muestran que los profesores de ciencias exactas tienden a dar más espacio para que los niños respondan en el aula. También les dan calificaciones más altas cuando ven los nombres de los estudiantes varones en la prueba; en las pruebas a ciegas, no es así “.

La desigualdad en los roles de género durante las etapas formativas tienen implicaciones que van más allá de lo evidente. Los aspectos más básicos de la autodeterminación, la dignidad y la libertad, influyen en la inclusión financiera, o la falta de ella. Es por esto, que los modelos educativos del futuro y las bases de la educación en familia, jugarán un papel fundamental en la economía de las mujeres de las próximas generaciones.

Dinero, libertad y opciones

¿Qué es la libertad para cuidar de las finanzas personales? “El grado de libertad de una persona tiene que ver con las posibilidades y las condiciones que tiene para elegir”, explica Laís. “Ella puede seguir tomando la decisión de dejar sus finanzas en manos de alguien más, pero existen muchas otras opciones para manejarlas de forma personal”.

El que la mujer recupere el control de su vida financiera es un hecho que no implica desmantelar una relación de pareja, aunque haya funcionado así durante mucho tiempo.

Cuando la educación financiera ayuda a afianzar el ahorro, la seguridad alimentaria y a disminuir el estrés financiero, la mujer tiene ante sí una oportunidad de oro para nivelar su posición dentro del hogar y con ella misma. Si el acceso a esta información de valor, es apoyada con herramientas financieras de crédito y ahorro que verdaderamente aporten un soporte significativo para ellas, se encontrarán ante un inminente empoderamiento económico que pueda funcionar en conjunto con el de sus parejas.

Un aspecto claramente señalado en la última encuesta del banco UBS, reveló que cuando las dos personas inmersas en una relación sentimental administran las finanzas juntas, la tendencia a que los errores financieros disminuyan se duplica en posibilidades. Al final siempre será mejor hacer equipo que deslindarse de una responsabilidad tan personal.  

La importancia de hablar de dinero

Es un hecho: hablar de dinero es un tema difícil para la mayoría de las personas. Mucho más, hablar de dinero con quienes parecen entender mejor el tema, eso puede ser bastante intimidante: un estudio del banco de inversión Merrill Lynch reveló que el 61% de las mujeres prefieren hablar de su propia muerte que de dinero.

Pero la alternativa para salir de esta estadística, además de ser el primer paso en la educación financiera, podría estar más cerca de lo que muchas mujeres estiman: “Cuando una mujer intercambia información con otras, cuando ve en la televisión o identifica dinámicas diferentes a la suya entre sus amigos, tiene más libertad para reflexionar sobre sus elecciones”, dice Laís.

Por lo tanto, una buena táctica es perder el miedo a cuestionar o interrogar a quien sea. Hacer preguntas sobre los más mínimos detalles y no tomar decisiones sin una total claridad. Ésta es una barrera que debe romperse. Hablar de dinero no puede ser un tabú y las mujeres juegan un papel central en la ayuda mutua.

Como dijo Michelle Obama en su libro My Story : “Tenemos que encontrar una manera de continuar elevando a otras mujeres en nuestro mundo y en nuestras vidas, tanto como sea posible”.

Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas control sobre sus vidas financieras. ¿Aún no conoces Nu? Obtén más información sobre nuestro servicio y nuestra tarjeta de crédito sin complicaciones, da clic aquí.

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